En mi website escribo acerca de finanzas personales, inversiones, economía, negocios y demás. ¿Por qué cubrir hábitos de futuros directos generales entonces?

  • Parte de la ecuación de finanzas personales es tu nivel de ingresos. Entre más arriba estés en una organización, más puedes cobrar por tu trabajo.
  • Nuestros hábitos forman nuestro ser. Si quieres vivir con excelencia, debes formar buenos hábitos, aunque no tengas la meta de ser director general.
  • Hace tiempo leí un libro sobre el tema y quiero compartirlo contigo.

Cómo convertirse en CEO: Las reglas para llegar a la cima de cualquier organización

El libro del que te hablo está escrito por Jeffrey J. Fox. Si al final de leer mi artículo te interesa el tema, puedes comprar el libro aquí.

En este libro Fox cubre 77 prácticas que necesitas para llegar a ser director general. El mismo autor ha desempeñado ese puesto y otros de alto nivel en muchas diferentes compañías, además de haber emprendido exitosamente.

Sus ideas son provocativas y algunas incluso controversiales, pero muchas tienen sentido para llegar a la oficina más grande.

Aquí tienes 10 de las ideas de Fox.

1. Las palabras son baratas, las acciones son valiosas.

Si dices que vas a hacer algo, hazlo. Tu palabra vale oro.

En un mundo en la que la mayoría de las personas “dan su mejor esfuerzo” y están contentas con eso, alguien que cumple realmente destaca.

Seguro has tratado con personas que prometen llamarte, cumplir con un plazo, hacer un favor… y en realidad no lo hacen.

No seas así. Al contrario, sé modesto y no presumas, pero prueba a los demás una y otra vez con acciones que tú sí cumples.

2. Siempre toma el trabajo que pague la mayor cantidad de dinero

Una vez que hayas decidido en cuál industria te quieres desarrollar, entonces toma el trabajo con la empresa que ofrezca la mayor cantidad de dinero. Si ya estás dentro de una compañía toma la transferencia, promoción o asignación que pague más.

Todos tus beneficios, bonos e incrementos de sueldo van a estar ligados a tu salario base. Así que un incremento de 10% sobre un salario de $70 mil suma $12 mil pesos más en el año, por el mismo esfuerzo.

Además, entre más alta es tu paga más visibilidad tienes con los altos ejecutivos dentro de la empresa. Se espera más contribución de tu parte y más responsabilidad. Ésta es una oportunidad para tener éxito.

Finalmente, cuando dos personas son candidatos a promoción para un trabajo que paga $70 mil pesos, una de ellas ganas $50 mil y la otra gana $60 mil, usualmente la persona con el sueldo más alto se lleva el trabajo.

¿Controversial? Sí. ¿Efectivo? Probablemente.

3. Evita trabajos de apoyo, busca generar valor

Los trabajos que más valor visible generan para una empresa son los que están directamente relacionados con las utilidades. Éstos incluyen ventas, gerentes de plantas, gerentes de productos, gerentes generales y demás.

Los trabajos de apoyo incluyen procesamiento de datos, investigación y desarrollo, departamento legal, administrativos y otros.

Entre más cerca estés de la generación del dinero, más te podrás probar ante los ejecutivos.

4. No esperes que recursos humanos planee tu carrera

Hay personas que creen que recursos humanos les va a construir un gran plan de carrera. Así no funcionan las cosas.

Tu carrera y crecimiento profesional están en tus manos. Define qué es lo que quieres y crea un plan para llegar ahí. Determina cuáles son las habilidades y experiencias que debes tener. Es tu responsabilidad.

5. Mantente en forma

Tu cerebro te permite hacer tu trabajo, pero tu cuerpo carga a tu cerebro. Entre mejor sea tu condición física, mayor desempeño puedes tener en el día a día.

Y además la mayoría de las personas en el trabajo tienen una pésima condición. Estar en forma muestra que estás bajo control de ti mismo.

Además, vas a poder dormir mejor y estar de buen humor. Vas a tener más energía y motivación, dentro y fuera del trabajo.

6. Haz algo difícil y solitario

Regularmente practica algo que tú sepas que pocas personas están dispuestas a hacer. Esto va a construir tu carácter. Te va a preparar mentalmente para las batallas de los negocios.

¿Cuáles pueden ser ejemplos? Estudiar hasta tarde para obtener un título en psicología. Tal vez salir a correr distancias largas muy temprano en la mañana, especialmente cuando hace frío. Incluso escribir un libro.

Haz algo difícil y solitario.

7. Nunca escribas un email agresivo o sarcástico

El mundo de los negocios es pequeño. Las cosas cambian rápidamente y pronto podrías estar trabajando con o para esa persona a la que le dijiste incompetente.

No le des un arma así a alguien más. Siempre sé cordial en tus comunicaciones, especialmente cuando no quieres.

8. Toma tiempo para pensar

Pasa una hora al día planeando, soñando, estructurando, pensando y calculando. Repasa tus metas. Considera opciones. Escribe ideas. Practica tu siguiente presentación mentalmente. Encuentra una mejor manera de hacer las cosas.

Hazlo todos los días y de preferencia a una hora fija.

9. El viernes es tu día de “¿cómo te va?”

Cada viernes lleva a alguien que influye en tu trabajo a comer y pregúntale, “¿cómo te va?”. Piensa en personas que no están dentro de tu departamento, pero que sí tienen influencia. Tal vez estás en marketing y entonces influye manufactura, finanzas, desarrollo e investigación, etc.

Cada mes podrías tener un nuevo aliado en la compañía.

10. Organiza tours de “buen trabajo”

Cada cierto tiempo lleva a alguien que esté más arriba que tú en la organización a un tour por tu departamento. Prepara y entrégale una tarjeta por cada persona con su nombre y algún logro reciente que ha tenido, profesional o personal. Pídele que salude a las personas y los felicite por sus logros.

Todos ganan: el ejecutivo, tu gente y tú.

Si quieres conocer el resto de las ideas y prácticas, puedes encontrar el libro How to Become CEO aquí.