Los componentes de un rendimiento

En cualquier inversión podemos dividir los rendimientos que obtenemos en dos partes: efectivo obtenido y apreciación de nuestra inversión.

El efectivo obtenido representa pagos que nos hacen durante la vida de nuestra inversión. De modo literal estaríamos obteniendo depósitos en nuestra cuenta.

La apreciación ocurre porque al momento de que vence nuestra inversión o de que la vendemos a alguien más (como si la traspasáramos), el precio de venta podría ser más alto que el precio de compra.

¿En qué podemos invertir?

Si consideramos los tipos de inversiones que existen, entonces podemos clasificarlos en tres grupos: bonos, acciones y alternativas. A esto le llamamos clases de activos.

Bonos

Cuando hablamos de bonos nos referimos a cualquier instrumento que sea un préstamo para alguien más. Por ejemplo, cuando vamos al banco y contratamos una inversión a 28 días, esto significa que le estamos prestando dinero al banco, y éste se compromete a pagarnos lo que le prestamos más intereses.

Ésa es la estructura de los bonos, un préstamo en el cual el prestatario se compromete a pagarnos el monto total del préstamo más algo adicional como compensación.

En su estructura de rendimiento, los bonos suelen pagar efectivo cada cierto tiempo, usualmente cada 6 meses. A estos pagos recurrentes les llamamos cupones.

Por otra parte, los bonos no se aprecian si los mantenemos hasta su vencimiento, es decir, nos suelen pagar el monto que les prestamos. Sin embargo, durante la vida de nuestra inversión, los bonos los podríamos vender antes de su vencimiento, y si el precio de venta fue más alto que el de compra, o sea que nos dan más de lo que prestamos nosotros, entonces tenemos un efecto de apreciación en nuestro rendimiento.

Dentro de esta clase podemos encontrar muchas clasificaciones: gubernamentales, corporativos, bancarios, etc. Pero lo que necesitas saber es que básicamente son préstamos a otras personas u organizaciones.

La clase de activo de bonos es la más segura de todas, y por lo tanto es la que tiene los menores rendimientos.

Acciones

Las acciones representan propiedad de una empresa, y por lo tanto un derecho sobre las utilidades que ésta genere. Por ejemplo, si tú eres dueño de un negocio, entonces tienes una inversión en esa empresa. Si tiene ganancias, entonces tú como dueño puedes recibirlas. Y también podrías decidir un día venderla, y si el precio de venta es mayor a lo que tú invertiste para iniciarla, entonces tuviste apreciación.

Hay empresas que se compran y venden en mercados bursátiles, y a éstas les llamamos compañías públicas, porque son accesibles a que el público en general las compre. Esto quiere decir que un día el dueño decidió que necesitaba más dinero para hacer proyectos dentro de la empresa. Así que la dividió en un número determinado de títulos (llamados acciones), y los puso a la venta. Cualquier persona que sea dueña de una acción es a su vez dueña de parte de la empresa, proporcionalmente a la cantidad de acciones que tenga.

Las acciones experimentan una mayor cantidad de riesgos que los bonos, porque hay muchas cosas que pueden afectar a los resultados de una empresa: el crecimiento económico, costos de producción, la competencia, el gusto de los consumidores, los avances tecnológicos y más. Por eso las acciones tienden a dar mayores rendimientos que los bonos.

Alternativas

Las inversiones alternativas engloban varios subtipos de inversiones, pero las más importantes son bienes raíces y metales preciosos.

Las bienes raíces son consideradas inversiones porque se pueden rentar, y así obtienes efectivo cada mes. Además, con el tiempo el precio de las bienes raíces aumenta junto con los demás bienes, entonces tiene un componente de apreciación.

Por otra parte, los metales preciosos incluyen el oro, plata y el paladio. En realidad los metales preciosos no generan efectivo, entonces lo único que podrían tener es apreciación en su precio. Sin embargo, los metales como el oro son activos a los que los inversionistas recurren en tiempo de crisis económicas, por lo que su precio sube en esos momentos y pueden funcionar como una especie de seguro para el resto de tu portafolio, porque mientras las otras clases de activos bajan ésta sube.

La mayoría de las personas están muy concentradas

¡Y no me refiero a que están enfocados en lo que hacen! Más bien quiero decir que los inversionistas suelen tener pocas clases de activos en su portafolio y, dentro de esas pocas clases, pocos activos individuales.

Te daré dos situaciones hipotéticas y explicaré qué podría salir mal:

  1. José es un ejecutivo de 45 años en una empresa multinacional. Él tiene un buen sueldo y excelente paquete de compensación. Dentro de ese paquete, a José le dan acciones de la empresa en la que trabaja. Como es una buena cantidad, decide que eso es suficiente como inversión, y el resto de su dinero lo gasta. ¿Qué pasaría si la economía desacelera? ¿La empresa de José podría estar en problemas? Es probable que sí, porque el crecimiento económico afecta a todas las empresas. ¿Y cuándo es el momento en que se hacen más despidos? ¡Justo cuando la empresa está en problemas! Así que la concentración de José lo está exponiendo a perder el valor de su inversión y su trabajo al mismo tiempo. No parece una estrategia muy buena.
  2. María ahorró toda su vida e invirtió en bienes raíces. Élla tiene tres propiedades en su ciudad, y están cerca una de otra porque en esa zona encontró buenas oportunidades. María ya se retiró y ahora vive de las rentas que le dan su propiedades. Un día llega un huracán que arrasa con la zona, y las propiedades de dañan severamente. Además, las personas que vivían en las propiedades pierden sus cosas también, por lo que financieramente están en una mala situación. De un momento a otro, María pierde sus ingresos por rentas y además necesita reparar las propiedades.

Tal vez te parezcan situaciones extraordinarias, pero tienes que saber que son comunes. Entonces necesitamos diversificar, tanto en clases de activos como en número.

¿Qué pasa cuando agregamos otras clases de activos en un portafolio?

Si recuerdas el juego de la moneda en el capítulo anterior, vimos que en las inversiones hay opciones con muy poca incertidumbre en rendimientos, como los bonos, y otras con mayor incertidumbre, como las acciones.

Y una persona podría estar dispuesta a invertir en las opciones que tienen riesgo porque hay una buena probabilidad de que al aguantar esa incertidumbre al final ganemos más. Pero aún cuando hay una probabilidad buena de ganar, también hay probabilidad de perder, por eso es que le llamamos riesgo.

Por ejemplo, hice un experimento con datos de Estados Unidos desde el 2004 hasta el 2018. Tomé datos de Estados Unidos porque hay más historia y los mercados están más desarrollados. Si quieres números equivalentes para México, agrega 3 o 4 puntos a los rendimientos que veremos.

Lo que hice fue tomar los datos históricos y generé simulaciones de periodos de 5 años. Imagínate que es como si pudiéramos ver diferentes historias alternativas, cosas que pudieron haber pasado.

Bueno, resulta que en periodos de 5 años, una persona que invierte 100% en acciones, en un portafolio de muchas diferentes empresas, y que inicia con $100,000 USD, en promedio puede esperar terminar con $150,000 USD.

¿Parece bastante bueno verdad?

Ahora, debes saber que en las mismas simulaciones encontré que hay casi un 10% de probabilidad de que pierdas dinero en un periodo de 5 años, y en promedio cuando hay pérdidas son de 15%. Imagínate que empiezas este año con $100,000 pesos y en 5 años tienes $85,000. No es precisamente lo que quisiéramos, pero eso es riesgo.

Entonces vale la pena preguntarse: ¿habrá alguna manera de disminuir el riesgo sin perder rendimiento?

Sí que la hay.

Quiero que exploremos otra posibilidad que utilicé en las simulaciones. ¿Qué pasaría si invirtiéramos $80,000 USD en acciones y $20,000 USD en bonos? Te diré… en promedio también terminaríamos con $150,000 USD en los 5 años.

Pero la gran diferencia es que en lugar de una probabilidad de 10% de perder dinero, ahora tenemos sólo 5%. Y en caso de perder, la pérdida promedio también baja, de 15% a sólo 10%. Ésta es una situación ganadora. Tenemos el mismo rendimiento esperado, pero menor probabilidad de perder.

Sígueme el juego un momento más. En lugar del portafolio anterior, ahora vamos a invertir 75% en acciones, 20% en bonos y 5% en oro. Seguro ya sabes qué esperar. En promedio también terminaríamos con $150,000 USD al final de 5 años, pero nuestra probabilidad de pérdida baja a 4%.

Entonces al agregar más clases de activos podemos eliminar riesgo mientras que mantenemos rendimientos esperados. Los inversionistas inteligentes diversifican porque, después de todo, ¿por qué arriesgarías más si esperas obtener el mismo beneficio?

Ahora, seguramente te preguntarás por qué ocurre esto. Bueno, resulta que los rendimientos de las diferentes clases de activos a veces se compensan unos con otros. Es decir, que a veces en algunas cosas pierdes, mientras en otras ganas, entonces en promedio pierdes menos, y eso hace que tu riesgo baje.

Éste es es concepto clave de la diversificación. Lo que más disminuye el riesgo mediante diversificación es tener más clases de activos, y es justo lo que estamos haciendo en este capítulo.

¿Cómo puedo invertir en las diferentes clases?

Ya sabes los tipos de inversiones que existen, y también sabes que invertir en varios tipos en lugar de uno solo puede eliminar riesgo y mantener rendimientos. ¿Pero cómo lo hacemos? ¿Qué necesitamos para invertir?

Necesitas cuatro cosas:

  1. Una cuenta de inversión con una casa de bolsa.
  2. Establecer tu distribución de activos.
  3. Seleccionar los instrumentos en los que vas a invertir.
  4. Adquirir los instrumentos.

Cuentas de inversión

Las cuentas de inversión son los mecanismos que utilizamos para poder comprar y vender inversiones. Estas cuentas son ofrecidas por casas de bolsa, y hay muchas en México.

En lo que pueden diferir es en el acceso que te dan a distintos instrumentos de inversión, las comisiones que cobran, la interfaz web que ofrecen y los requisitos de apertura de cuenta.

Puedes buscar en GBM Homebroker, Actinver Bursanet, Kuspit y Punto Trader. Hay más casas de bolsa que te ofrecen cuentas, pero éstas son de las más accesibles.

Lo que quieres es que te den acceso a muchos instrumentos, que cobren poca comisión y que puedas reunir el monto mínimo para la apertura de cuenta.

Distribución de Activos

Necesitas saber que el determinante #1 de tus rendimientos es tu distribución de activos, es decir, el porcentaje de tu inversión que destines a acciones, a bonos, oro y bienes raíces.

Muchas personas se enfocan en cuáles activos deberían escoger, es decir, quieren saber en cuáles empresas o en cuáles fondos.

Sin embargo, los rendimientos que se obtienen con canastas de distintos activos que pertenecen a una misma clase son muy similares. Sonará un poco raro, pero esto significa que si una persona escoge 50 acciones después de analizarlas y otra escoge 50 acciones de manera aleatoria, entonces sus rendimientos muy probablemente sean parecidos.

Esto ocurre incluso con profesionales, en donde la mayoría de los administradores de inversiones profesionales no pueden obtener rendimientos mayores que un portafolio que invierte en todas las acciones que existen en el mercado.

Y siendo éste el caso, entonces lo más fundamental que puedes hacer es escoger la distribución de tipos de activos que vas a usar y ejecutarla.

Recordarás que tenemos varias cosas que determinan el riesgo que debería correr alguna persona: necesidad, apetito y capacidad.

  • La necesidad se determina contestando a la pregunta: ¿puedo cumplir mis objetivos sin invertir en riesgo? Si no se puede, entonces necesitas tomar riesgo.
  • El apetito es psicológico y tiene que pasar la prueba de poder dormir. Si llevaras una pérdida acumulada de 10% en tus inversiones, ¿podrías dormir? ¿Qué tal 20% o 50%?
  • La capacidad de riesgo es determinada por el plazo de inversión y las consecuencias de obtener rendimientos bajos. Si tu plazo de inversión es corto y las consecuencias de que tengas malos rendimientos es grave, entonces tu capacidad de riesgo es baja.

De acuerdo a estas tres variables deberás elegir tu distribución de activos. Es importante destacar que el apetito y la capacidad limitan la cantidad de riesgo que puedes tomar, mientras que la necesidad sólo te indica si podrías o no llegar a tu objetivo sin tomar riesgo.

Aquí te presento algunas opciones de distribución de activos. Las voy a poner como bajo riesgo, que incluyen bonos, y alto riesgo, que son los demás tipos de activos.

  • Ultra seguro: Como el conservador, pero además mantiene reservas de efectivo.
  • Conservador: 70% en bajo riesgo y 30% en alto riesgo.
  • Moderado: 40% en bajo riesgo y 60% en alto riesgo.
  • Crecimiento: 20% en bajo riesgo y 80% en alto riesgo.

Al decidir la distribución en los activos de alto riesgo, no quitaría más de la mitad de la distribución a acciones. Por ejemplo, si eres un inversionista con perfil conservador entonces tendrías 30% de tu portafolio en activos de alto riesgo. Lo mínimo que deberías tener es 15% en acciones, dejándote otro 15% para distribuir entre bienes raíces, metales preciosos y demás.

Selección de instrumentos

Como sabes ahora, es más importante la distribución de activos que los activos específicos que incluyas en tu portafolio. Por esta razón, ahora que inicias tu carrera como inversionista, te recomiendo que inviertas en fondos de inversión pasivos.

Los fondos de inversión son lugares en donde se concentran muchos instrumentos de cierto tipo. Por ejemplo, hay fondos que contienen acciones mexicanas, otros que tienen bonos americanos e incluso hay algunos que tienen bienes raíces.

Los fondos de inversión pasivos invierten en una muestra representativa de los instrumentos que existen, sin hacer un esfuerzo especial por escogerlos. Por ejemplo, un fondo podría invertir en las 500 acciones de compañías más grandes de Estados Unidos.

Por el contrario, en un fondo activo también se concentran diferentes instrumentos de un mismo tipo, pero los administradores del fondo los escogen porque ellos creen que a esos instrumentos les irá mejor. En un capítulo futuro verás por qué esto casi nunca es verdad y usualmente a los fondos activos les va peor o igual que los pasivos.

Para fondos de inversión pasivos mexicanos te puedo recomendar los siguientes:

  • Acciones: NAFTRAC
  • Bonos: BONO
  • Bienes raíces: FIBRATC
  • Oro: GLD

Entonces, para ejemplificar vamos a asumir que soy un inversionista que tiene un perfil de riesgo que permite tener una distribución de activos de crecimiento (80% alto riesgo, 20% bajo riesgo). Siendo éste el caso, puedo elegir invertir mi portafolio de la siguiente manera:

  • 70% en NAFTRAC
  • 20% en BONO
  • 5% en FIBRATC
  • 5% en GLD

Ya con esta distribución establecida y mis instrumentos seleccionados, sólo queda adquirir los instrumentos.

Adquisición de instrumentos

Lo que se tiene que hacer para invertir es entrar a la interfaz web de tu cuenta de inversión, buscar los distintos instrumentos que seleccionaste y comprar el monto equivalente. Es posible que los porcentajes no sean exactos.

Sigamos con nuestro ejemplo. Voy a asumir que mi inversión va a ser de $100,000 pesos. Entonces yo estoy buscando invertir $70,000 pesos en NAFTRAC. El día de hoy (18 de junio de 2018), puedo ver en mi cuenta de inversión que una inversión en NAFTRAC está en $46.87. Esto quiere decir que me van a alcanzar aproximadamente 1,493 títulos de NAFTRAC.

Lo que tengo que hacer es entrar a mi cuenta y poner una orden de compra por 1,493 títulos. Después de hacer eso, la casa de bolsa se encargará de hacer la adquisición y listo, ya voy a tener mi inversión de acciones.

Y con esto ya sabes qué son inversiones, qué es el riesgo, cómo definir tu perfil de riesgo, crear una distribución de activos correcta para ti e invertir en fondos de inversión pasivos.

En el siguiente capítulo exploraremos la posibilidad de diversificar en zonas geográficas.