Si ya leíste mis 7 Pilares Fundamentales de Finanzas Personales, sabes que el primer principio que debes seguir para construir riqueza es gastar menos de lo que ganas. Necesariamente esto significa que comenzarías a ahorrar, porque cualquier diferencia entre ingresos y gastos se convierte en ahorro.

Para algunas personas esto puede ser un paso difícil, y te diré que se debe a tres cosas:

  1. Falta de visibilidad
  2. Disponibilidad del ahorro
  3. Decisiones conscientes

Así que si quieres comenzar a ahorrar, hay que resolver esos temas. Pero no te preocupes porque en este artículo vas a saber exactamente qué es lo que tienes que hacer.

Si no lo veo, no existe

La primera barrera para ahorrar es no darte cuenta de cuánto estás gastando. De pronto llegas a fin de mes y ves que no te sobra nada. Esto es bastante común.

La razón principal de este suceso es que ya no vemos el dinero. Cuando sólo utilizábamos efectivo, era bastante fácil ver cuánto se estaba yendo, ¿verdad? Cada vez que gastabas veías menos en tu cartera. Entonces eso ayuda a corregir el rumbo y ajustar tu gasto.

Pero ahora no cargas todo tu dinero en la cartera siempre. Tal vez tienes una cuenta bancaria o guardas algo de efectivo en casa. Y si ése es el caso entonces tu “reserva” ya está fuera de tu mente. Comienzas a gastar y crees que aún queda bastante en el banco. Pero en realidad no es así.

Entonces para resolver este tema necesitamos agregar un paso en donde vemos cuánto dinero queda. En cada gasto tenemos que tener unos segundos de ser conscientes.

Para mí la manera más fácil es utilizar una aplicación como YNAB. Si utilizas algo así entonces es fácil ver en todo momento cuánto dinero te queda al registrar el gasto que haces. De verdad utilizar esta aplicación a revolucionado cómo utilizo mi dinero.

Si no eres tan tecnológico, entonces podrías hacer algo similar con papel y lápiz. Sería tan fácil como tener una hoja pequeña en donde vas poniendo cuándo dinero queda. Hasta se me ocurre que podrías poner una especie de línea de tiempo con el dinero inicial y lo que te debe quedar al final. Así puedes consultar rápidamente si en ese día vas gastando “de más” o si vas de acuerdo al plan.

Escoge la manera que te funcione a ti. Lo importante es que consistentemente sepas cuánto dinero estás gastando y cuánto queda.

Si está ahí, entonces lo voy a usar

El segundo problema con el que se topan las personas es que logran gastar menos de lo que ganaron en una semana o mes, y luego tienen su ahorro por ahí “por si acaso”. Y entonces al tenerlo tan disponible comienzan a utilizarlo porque de pronto todo parece más importante de lo que es.

  • “Hace rato que me quiero arreglar las uñas, ahí tengo en mi ahorro.”
  • “Íbamos a cenar tacos, pero hay que conocer el restaurante elegante que nos recomendaron los compadres, al final ahí tenemos en el ahorro.”

Y mira, no está mal utilizar tu dinero. ¡Para eso es! Pero la verdadera pregunta es, ¿para qué estabas ahorrando? ¿Para arreglarte las uñas e ir al restaurante? En muchos casos no es así y entonces tener el ahorro disponible te afectó negativamente para llegar a tu meta, la razón de ser de tu ahorro.

Entonces te recomiendo que el ahorro lo dejes fuera de tu alcance, aunque sea un poco. Por ejemplo, puedes tener una cuenta bancaria separada para ahorrar. O incluso una cuenta como Cetesdirecto en donde estés generando intereses.

El paso adicional de transferir el dinero para poder utilizarlo lo hace menos accesible, y por lo tanto más probable que respetes tu ahorro y la meta por la cual estás ahorrando.

Si tengo que separarlo, entonces tengo que usar fuerza de voluntad

La última barrera es que para ahorrar tienes que tomar la decisión de separar el dinero. Y cada vez que tomas esa decisión es un espacio en donde te puedes equivocar.

¿Sabías que entre más decisiones tomas en un día, más disminuye tu fuerza de voluntad? Así es, te haces menos disciplinado. Por eso después de un día pesado de trabajo a veces no puedes resistirte a comida no tan buena. Y éste es el mismo efecto que puede descarrilar tus esfuerzos de ahorro.

Mejor automatiza el procesos de separar el dinero. Es mucho más fácil y aumenta tu probabilidad de éxito. Hay distintas maneras de lograrlo. Por ejemplo, en la cuenta de Cetesdirecto que mencioné anteriormente, puedes poner que automáticamente retiren un monto de dinero de tu cuenta bancaria.

¿Qué pasa si lo pones el día que te pagan? De pronto…

  1. Ya no lo puedes gastar porque no lo tienes, resolviendo el primer problema que cubrimos.
  2. Deja de estar disponible de inmediato, que es el segundo problema.
  3. Y no tienes que tomar la decisión de ahorro, el tercer problema.

Como puedes ver, éste es el mejor paso que puedes dar. Hay muchas alternativas para implementarlo. Puedes utilizar una cuenta en cetesdirecto, tu banco puede darte esa facilidad (Bancomer lo tiene) o incluso puedes contratar un plan de ahorro domiciliado.

Los métodos son muchos, pero los principios son unos cuantos. Resuelve esas tres barreras y vas a empezar a ahorrar. Aunque sean cantidades pequeñas, si las vas acumulando e invirtiendo, en el largo plazo se convertirán en cantidades grandes.