La independencia financiera es conceptualmente sencilla: si tienes activos que generan suficiente dinero como para cubrir tus gastos sin involucrar tu trabajo, entonces la tienes.

En los últimos años ha tomado importancia un movimiento de “retiro temprano llevado al extremo”. Ejemplos de esto son páginas como:

Se preguntarán cómo es posible lograr algo así en 5 – 7 años. Veamos matemáticamente qué sucede:

  1. Si pensamos que puedes obtener 4% de rendimiento en tus inversiones toda la vida de modo que nunca se acabe, entonces necesitarías una cantidad de activos del cual 4% sea equivalente a tus gastos anuales: Activos = (1/4%) * (gastos anuales). Esto quiere decir que necesitas ahorrar 25 veces tus gastos anuales.
  2. Ahora, tus activos son función de tu capacidad de ahorro, que a su vez depende también de tus gastos anuales, así como de tus ingresos. El ahorro es algo así: Ahorro = ingresos anuales – gastos anuales. También lo podemos expresar como una fracción del ingreso: Ahorro = ingresos anuales * (1 – % de ingreso gastado).
  3. Entonces por cada 100 pesos que ganas, el porcentaje que gastas define cuánto ahorras. Si ganas 100 pesos y gastas 25, quiere decir que ahorras 75. En este ejemplo ahorras 3 veces tus gastos en cada periodo, o sea que al final del primer año tendrías 3 años de gastos ahorrados en activos. Si gastas 20% del ingreso, entonces cada año ahorras 4 años de gastos.
  4. Imaginemos que eres bastante extremo y gastas sólo 20% de tu ingreso. Eso quiere decir que en 6 años habrías ahorrado 24 años de gastos. En tres meses más llegarías al número mágico de 25 años de gastos y listo.

En ese momento tendrías suficientes activos como para vivir sin trabajar. Así es como lo han logrado estas personas en tan poco tiempo. Necesitas tener disciplina y diferentes habilidades para compensar el gasto bajo que haces, o bien, tener ingresos muy altos para que tus gastos sean comparables con la familia promedio aún ahorrando grandes cantidades.