Inversiones bursátiles - 7 errores

El juego de las inversiones bursátiles es uno en el que primero te debes enfocar en no perder, y después puedes ver como ganar más.

A ver si me explico con una analogía. Cuando una persona comienza a jugar un deporte competitivo, como el tenis por ejemplo, suele cometer muchos errores. Y entonces cuando pierde un juego fue por los errores que cometió, más que por la gran habilidad de su contrincante. A nivel de élite la cosa cambia, porque ahora los errores son menos, y gana el que hizo la jugada imposible de contrarrestar.

Así como jugador de tenis amateur, nosotros debemos primero enfocarnos en no perder, es decir no cometer errores. Con esto en mente, te comparto 7 errores catastróficos en inversiones bursátiles.

1. Pensar que estás diversificando, cuando en realidad es más de lo mismo

Uno de los principios fundamentales de las inversiones es la diversificación. Después de un rato de adentrarte en el tema vas a escucharlo mil veces: no pongas todos los huevos en una sola canasta.

Y es totalmente cierto e incluso un buen principio para la vida misma. Si tienes un negocio en donde un cliente representa el 60% de tus ventas, entonces eres bastante vulnerable. Así pasa con las inversiones.

Para que te des una idea de lo favorable que resulta esto, te daré un ejemplo. Una persona que invierte 90% de su dinero en acciones y 10% en bonos tiene el mismo rendimiento a la larga que alguien que invierte 100% en acciones, pero con menos fluctuaciones y pérdidas. Mejor te ahorras preocupaciones y diversificas.

Ahora, cuando las personas ven esto dicen, “okay, sólo tengo que invertir en más cosas y ya voy a estar diversificado”. Pero esto es un error grande. La diversificación se tiene que dar con inversiones que tienen distinto perfil de riesgo para que se compensen unas con otras.

Por ejemplo, si tú tienes todo tu dinero en un fondo de acciones de México y decides ahora partir tu inversión a la mitad en ese fondo y la otra mitad en otro, que también es de acciones de México, entonces no funciona la diversificación, porque son tan similares que se suelen comportar de la misma manera.

Por otra parte, los bonos no se comportan igual que las acciones, entonces invertir ahí sí te daría diversificación. Pasaría lo mismo con bienes raíces, metales preciosos, hedge funds y demás.

Los distintos grupos de inversiones que hay basados en perfil de riesgo son:

  • Acciones
  • Bonos
  • Equivalentes de efectivo
  • Bienes raíces
  • Metales preciosos
  • Derivados administrados
  • Forex
  • Otros alternativos

Además de estos grupos, también puedes diversificar en zonas geográficas. Por ejemplo, tus inversiones en acciones domésticas tienen perfil de riesgo diferente que las acciones internacionales. Pero son más similares entre sí mismas que los distintos grupos de inversiones que vimos antes.

Así que recuerda, si quieres diversificar hazlo, es una excelente idea. Pero asegúrate de que lo estés haciendo entre los distintos grupos de inversiones y no dentro del mismo solamente.

2. Olvidarte de la distribución de activos

Cuando las personas comienzan a invertir quieren saber en qué instrumento específico poner su dinero. Quieren saber en cuál compañía, depósito bancario, propiedad inmobiliaria, etc.

Una vez que van madurando como inversionistas comienzan a entender los beneficios de la diversificación (véase el punto anterior). Y entonces ahora quieren invertir en varios instrumentos diferentes, pero siguen tratando de escoger cuáles instrumentos específicos.

Tienes que saber esto:

El 90% del rendimiento que obtienes es por los tipos de inversiones que tienes, no por los instrumentos específicos.

A ver, para que me entiendas mejor. Si tú inviertes 50% de tu dinero en acciones mexicanas y 50% en bonos internacionales y cuidadosamente escoges cada uno de los instrumentos, mientras que yo parto mi dinero igual pero escojo los instrumentos al azar, entonces nuestros rendimientos van a ser casi iguales la mayor parte del tiempo.

Esto se ha confirmado en estudio tras estudio tras estudio.

Así que cuando estés haciendo tu estrategia de inversión, en lugar de empezar pensando, “¿En cuál compañía invierto?”, mejor ponte a pensar, “¿En cuáles grupos de inversiones y en qué porcentajes debería invertir?”.

3. Confundir rendimientos históricos con expectativas del futuro en inversiones bursátiles

Las acciones mexicanas han dado 13% de rendimiento anualizado desde 1991. ¿Entonces si invierto en acciones mexicanas y dejo mi inversión 5 años voy a tener ese rendimiento? ¡No!

En realidad hay algo muy importante que afecta a tus rendimientos, y eso es la valuación, es decir el precio relativo al efectivo que arrojan las inversiones.

Las acciones mexicanas sí han dado el 13% de rendimiento anual en las últimas décadas, pero en los últimos 5 años su rendimiento ha sido muy pobre: menos de 6% cada año. La diferencia ha sido que en los últimos años los inversionistas estaban pagando mucho por cada peso de utilidades que estaban dando las compañías.

Así que más bien tenemos que poder ver hacia el futuro con indicadores de valuación. Uno muy bueno que se puede utilizar en todos los países es el precio del índice accionario entre el producto interno bruto del país. Aquí puedes leer sobre el ejemplo de México.

4. No tener un plan de inversión

La mayoría de las personas hacen esto: “Quiero invertir. A ver tengo $100 mil pesos. Okay, déjame meto todo a un fondo de inversión que me ofrece mi banco.” Y ya no hacen nada.

No cometas este error. Necesitas que tu estrategia sea adecuada para el plazo de tu meta, tus necesidades de liquidez, capacidad y apetito de riesgo, acceso a instrumentos de inversión, capacidad de ahorro y más.

Para esto puedes seguir leyendo mi blog (suscríbete para obtener notifiaciones semanales de mi contenido), leer libros recomendados u obtener la ayuda de alguien con experiencia (contáctame si quieres mi ayuda).

5. Olvidar el riesgo de liquidez

Aquí tienes una descripción del riesgo de liquidez: cuando quieres vender tu inversión para obtener efectivo, pero no encuentras compradores al precio que quieres.

Muchas veces las personas deciden atar su dinero en alguna inversión, pero no toman en cuenta que tal vez necesiten el dinero en un plazo dado.

Imagínate que tienes $1 millón de pesos y compras una propiedad inmobiliaria. Pasan 5 años y ahora propiedades similares se han vendido en $1.5 millones. Tú estás satisfecho con esa utilidad y decides vender. Pones a la venta la propiedad y pasa 1 mes, 2 meses, 3 meses… Hay compradores, pero ellos quieren pagar $1.3 millones, no $1.5 millones. ¿Y ahora qué? ¿Esperas más tiempo? ¿Vendes más barato? ¿Qué tal si invertiste para una necesidad de dinero que tendrías justo en este plazo? Ahora tienes urgencia de recuperar tu dinero.

Eso es el riesgo de liquidez. En los mercados bursátiles hay menor riesgo de liquidez porque hay más participantes. No olvides tomarlo en cuenta en tu estrategia de inversión.

6. Confundir habilidad con tendencia

Inevitablemente durante los años se han acercado personas conmigo para decirme, “Mario, me está yendo espectacular. Llevo 15% de rendimiento este año. Ya me estoy haciendo muy bueno.”

Cuando eso pasa yo suelo felicitar a la persona y le digo que siga así, porque genuinamente me pone contento que las personas inviertan. Sin embargo, al mismo tiempo pienso, “El índice accionario de referencia también lleva 15% de rendimiento. No necesitamos mucha habilidad.”

Entonces en esos casos la persona está confundiendo su habilidad con los resultados del mercado. Y eso es peligroso porque alimenta nuestro ego.

Cuando comienzas a pensar que “eres bueno”, entonces empiezas a tomar más riesgos, a hacer las cosas de manera menos medida y planeada. Y es ahí en donde nos tropezamos, porque cuando los riesgos se materializan nos damos cuenta de que en realidad no “somos tan buenos”, sino simplemente estábamos en un mercado favorable.

7. Confundir rendimiento total con rendimiento agregado

De manera muy ligada al punto anterior tenemos los conceptos de rendimiento total y rendimiento agregado.

El rendimiento total es tal cual el rendimiento que obtengo en mis inversiones.

Ahora, supón que yo invierto todo mi dinero en acciones mexicanas, pero las escojo cuidadosamente. Busco compañías sólidas que estén subvaluadas, para así obtener mejores rendimientos.

A su vez, el índice accionario IPC invierte en las 35 empresas más grandes de México que cotizan en bolsa. No se escogen de ninguna manera analítica, sino simplemente se invierte en las más grandes.

Si yo obtengo un rendimiento del 10%, entonces ése es mi rendimiento total. El rendimiento agregado sería lo que yo como administrador de inversiones agrego por encima del índice accionario comparable.

Si yo tuve ese 10% de rendimiento pero el IPC obtuvo 15%, entonces todo el tiempo que pasé escogiendo las compañías me dio un -5% de rendimiento a comparación del IPC. Por caso contrario, si yo obtuve 10% y el IPC -5%, entonces yo agregué 15% de rendimiento. ¿Me sigues?

Siempre debes hacer esa comparación, porque si consistentemente obtienes menores rendimientos que el índice, mejor invierte en un fondo pasivo que replique al índice. Te ahorras trabajo y obtienes mejores rendimientos.