En este artículo contestaré otra pregunta que me hicieron en Facebook. La pregunta es, ¿por qué invertiría en otra cosa que no sea CETES?

Si aún no conoces los CETES, éstos son instrumentos de deuda que emite el Gobierno Federal Mexicano. La manera en que funcionan es que cada instrumento tiene un valor nominal de $10 y se venden a descuento. Están disponibles en plazos que van desde 28 días.

Como ejemplo, imaginemos que los CETES a 28 días se venden en $9.90. Si tuviéramos $100,000 para invertir, podríamos comprar 10,101 instrumentos a un costo total de $99,999.90; y después de 28 días nos entregarían $101,010. Esto implicaría una ganancia de $1,010.10; equivalente a un rendimiento anual aproximado de 14% asumiendo la reinversión completa cada periodo.

Lo que distingue a los CETES es que son la inversión más segura en México. Dado que son instrumentos de deuda de muy corto plazo, el único riesgo que existe (olvidando por un momento el riesgo de inflación), es que la entidad deudora no pague. Pero el Gobierno Federal tiene la capacidad de captar impuestos, y el plazo es muy corto, así que no representa un riesgo grande.

En este momento los CETES a 28 días están dando un rendimiento de 7.91% anual, y tomando en cuenta que son la inversión con menor riesgo en México, sí deberíamos preguntarnos por qué invertir en otra cosa.

Puedo pensar en cuatro razones principales:

Los CETES suelen cubrir sólo la inflación

El rendimiento que te dará CETES es establecido por las fuerzas de mercado, es decir oferta y demanda. Los principales actores que adquieren estos instrumentos son los bancos. Y el negocio de estas organizaciones consiste en recibir depósitos pagando cierta tasa de interés mientras que invierten en otros proyectos que les pague una tasa más alta.

Imagina que en México las cuentas bancarias a la vista suelen dar una tasa muy baja, en ocasiones incluso de 0%. Entonces básicamente los bancos pueden pedir prestado a tasas nulas e invertir en instrumentos de muy bajo riesgo, como lo son los CETES. Aún así ganan muchas utilidades porque manejan mucho volumen.

Y esto mismo ocasiona que los rendimientos sean bajos, porque hay mucha competencia por invertir en esos instrumentos. Al final, el equilibrio suele estar muy cercano a la tasa de inflación, lo cual te permite mantener el valor tu dinero, pero no crecerlo.

Hoy como casualidad el rendimiento de CETES es más alto que la inflación de los últimos meses, pero hay que tomar en cuenta que al final del 2018 llegó a niveles de 7% anualizada, y que actualmente hay riesgos de mercado que están empujando la expectativa de inflación hacia arriba.

Necesitas un rendimiento más alto

Otro aspecto que influye definitivamente es la necesidad de un rendimiento. Si con el rendimiento de CETES y tu capacidad de ahorro puedes llegar a tus objetivos de inversión, entonces seguramente no es necesario que corras más riesgo. ¿Pero qué pasa si con ese rendimiento no podrías llegar?

En el segundo caso es posible que decidas correr algunas riesgos más altos. Unos cuantos puntos de diferencia en rendimiento anual puede hacer grandes diferencias del monto que acumules en plazos largos, y me refiero a periodos de décadas. Y por ejemplo, si estás invirtiendo para tener un retiro bueno, tal vez necesites esa diferencia.

Si diversificas puedes tener incluso mayor rendimiento con menor riesgo

Además, algo que es muy relevante es el efecto de la diversificación. Cuando inviertes en diferentes tipos de inversión, el riesgo que corres baja, mientras que el rendimiento que obtienes (en promedio) se mantiene o inclusive sube.

Por ejemplo, si tuvieras $100,000 para invertir y pusieras todo en CETES estarías teniendo un menor rendimiento y corriendo mayor riesgo que si invirtieras $90,000 en CETES y $10,000 en un fondo de acciones. Puedes ver un poco más de este efecto en este artículo.

Si puedes incrementar tu rendimiento mientras que bajas tu riesgo, parece ser una decisión que no tienes que pensar mucho, ¿verdad?

No confías en la calidad crediticia del Gobierno Federal

Finalmente, hay quienes tienen una mala opinión de la calidad crediticia del Gobierno Federal, y si esto es así, entonces no deberías invertir ahí, ¿correcto? Puedes buscar otras alternativas como bonos de otros países, pero siempre tendrás que tomar en cuenta los riesgos adicionales que corres, como depreciación de su moneda, por ejemplo.

Por las razones anteriores, lo más recomendable es distribuir tu dinero en distintos tipos de inversiones: acciones, bienes raíces, deuda, etc. Puede ser algo tan sencillo como un fondo de acciones y el resto en CETES, o tan complicado como un portafolio diversificado con instrumentos de todo el mundo. Al final, el principio es la diversificación.