Muchas personas nuevas en la comunidad de finanzas personales se preguntan “¿qué es libertad financiera?”. En pocas palabras, libertad financiera es poder mantener un estilo de vida de tu elección sin necesidad de trabajar.

¿Qué es libertad financiera?

Esto es posible porque además de tu capital humano, el que usas para que te paguen por trabajar, también puedes acumular capital financiero, en el cual te pagan rendimientos. Para obtener libertad financiera necesitaríamos que nuestras inversiones produjeran rendimientos que pudieran cubrir nuestros gastos y que nuestro capital nunca se acabara.

La única manera de llegar a esto es mediante el ahorro y la inversión. Un camino para lograrlo sería incrementar nuestros ingresos mientras que mantenemos nuestros gastos. Entre más grandes sean los ingresos con respecto a los gastos, más rápido podríamos llegar a la libertad financiera. Más adelante explicaré por qué.

Lógicamente el otro camino sería disminuir nuestros gastos y mantener los ingresos. Lo importante es que el ahorro mensual se haga más grande. Esto porque el ahorro se tiene que invertir.

Hay cuatro tipos de personas económicas

Para que veas cómo nos desarrollamos económicamente, te explicaré los cuatro tipos de personas económicas que hay.

El trabajador independiente

El trabajador independiente es una persona con habilidades que puede intercambiar por trabajo. Hoy en día muchas personas se desempeñan como “freelancers”, que es un sinónimo para trabajador independiente.

Lo que los distingue es que no tienen un jefe estable, sino que van realizando proyectos con distintas personas. Esto hace que sean más resilientes porque están acostumbrados a buscar trabajo cuando el actual se acaba. Es aún mejor si tienen varias habilidades no relacionadas.

Estas personas utilizan lo que ganan para poder comprar bienes y servicios. Usualmente tienen algo de dinero ahorrado, porque tienen menos estabilidad que un empleado. Sin embargo, la mayoría no invierten su dinero.

El flujo de sus ingresos es en parte hacia su ahorro y en parte hacia sus gastos.

El empleado

Los empleados también tienen habilidades que intercambian por trabajo. Sin embargo, se mantienen con un solo empleador, en lugar de ir cambiando de proyecto en proyecto.

Tienen más estabilidad en sus ingresos porque se les paga algo fijo. Además, los incrementos de sueldo suelen ser una vez por año y en cantidades modestas.

La mayoría de los empleados no tienen una relación directa con su cantidad de ingresos y su esfuerzo. Es decir, en un tiempo corto ganan lo mismo sin importar cuánto esfuerzo hayan puesto. Por otra parte, en el largo plazo pueden ser promovidos a un puesto con mayor paga y responsabilidades o pueden ser despedidos.

Los empleados son menos resilientes cuando pierden su empleo. Usualmente pasan varios meses para colocarse nuevamente, a diferencia de los trabajadores independientes, que rápidamente consiguen otros proyectos.

Muchos empleados no ahorran, y si lo hacen es para propósitos específicos de gastos futuros. Por ejemplo, tal vez ahorren para comprar un coche o irse de vacaciones. Sin embargo, no es común que ahorren para emergencias, periodos en los que no tengan trabajo o para invertir.

El flujo de sus ingresos suele ser directamente a los gastos.

El dueño-operador

Los dueños-operadores son independientes en el sentido que no tienen un empleador. Más bien ellos se convierten en los empleadores.

La diferencia más grande con un trabajador independiente es que los dueños-operadores controlan más activos de los que ellos poseen. Es decir, suelen utilizar el dinero de otras personas mediante créditos para comprar activos y los usan para producir. El trabajador independiente no suele tener muchos activos.

El dueño-operador puede llegar a tener ingresos más altos que las anteriores dos clasificaciones por el uso de apalancamiento, o sea el dinero de otras personas. Además, si es un buen operador, puede crear procedimientos y delegar responsabilidades a empleados para que su propio esfuerzo y tiempo se amplifique.

Sin embargo, la mayoría de los dueños-operadores siguen apegados a su negocio. Esto es porque tienen conocimiento crucial que los hace indispensables para la operación. Por lo mismo, no tienen la libertad financiera que hablábamos antes.

Dado que esta clasificación también sufre más en el ciclo económico, sí suelen tener ahorros para enfrentar tiempos difíciles. Algunos comienzan a invertir en otras cosas fuera de su negocio como bienes inmuebles, bonos gubernamentales y demás. Otros simplemente se comportan como los trabajadores independientes.

El flujo de los ingresos de esta clasificación suele ser hacia ahorro, inversión, reinversión y gastos.

El inversionista

Finalmente tenemos la clasificación de inversionistas. Cualquier persona que tenga inversiones podría ser considerada uno, pero en este caso vamos a tomar en cuenta sólo a los inversionistas puros.

Los inversionistas han acumulado suficiente capital como para cubrir sus gastos con los rendimientos de sus inversiones. Básicamente, el inversionista ya tiene libertad financiera.

Éstos suelen llegar aquí mediante las otras clasificaciones económicas, y usualmente fueron dueños-operadores. Las otras clasificaciones también se pueden covertir en inversionistas, pero los dueños-operadores desarrollan habilidades de inversión que les permite dar el paso más fácilmente.

Cuando salgas a la calle observa los negocios que hay alrededor. La gran cadena de supermercados tiene accionistas, o sea inversionistas. Cuando la cadena tiene utilidades entonces se les puede repartir una porción a los inversionistas y con eso pueden cubrir sus gastos. Pasa lo mismo con el taller automotriz, el hotel, la cadena de restaurantes y demás.

Los inversionistas son diferentes a los dueños-operadores porque no se involucran en la operación del negocio, más que en decisiones de alto nivel.

Además, puedes encontrar a esta clasificación en muchos sectores. Algunos son dueños de muchas casas y las rentan. Otros tienen acciones de negocios, como platicamos antes. E incluso algunos desarrollaron la música de películas muy taquilleras y ahora viven de regalías.

El flujo de ingresos del inversionista es de sus inversiones hacia sus gastos y reinversión.

Hazte las siguientes preguntas: ¿En qué clasificación estoy yo? ¿Cuál es el siguiente paso para convertirme en inversionista?

El número clave para la libertad financiera

Si tomamos en cuenta que sólo los inversionistas tienen libertad financiera, entonces vale la pena preguntarnos: ¿cuánto necesitamos invertir?

Hay dos condiciones que tiene que cumplir nuestra respuesta. La primera es que esté basada en un rendimiento que nuestras inversiones puedan cumplir a largo plazo. Y la segunda es que el monto de inversión nunca se nos puede terminar porque de ahí vamos a vivir.

En general, una persona con inversiones diversificadas puede gastar el 4% de su capital cada año, nunca acabarse su portafolio y que su valor real se mantenga con el tiempo.

Como ejemplo, un inversionista que tiene $10 millones de pesos podría gastar $400 mil pesos este año y los $10 millones seguirían creciendo con el tiempo, manteniendo su poder adquisitivo y tal vez hasta creciéndolo.

A esta conclusión se ha llegado después de hacer muchas simulaciones en el pasado con diferentes portafolios de inversión, plazos de vida, épocas, etc. Entonces puedes confiar en eso.

Si esto es verdad, entonces una persona tendría que acumular 25 veces sus gastos anuales para tener independencia financiera. Alguien que gasta $500 mil pesos al año debe acumular $500 mil x 25 = $12.5 millones de pesos.

¿Cuánto tardaríamos en acumularlo?

Seguro ya te asombraste de la cantidad que se necesita para tener libertad financiera. La siguiente pregunta es cuánto tardarías en juntar todo ese dinero.

La respuesta depende de qué porcentaje de tus ingresos ahorras e inviertes. Entre más alto tu porcentaje de ahorro, entonces más rápido acumulas 25 veces tus gastos anuales.

Por ejemplo, alguien que ahorra 50% de sus ingresos, cada año ahorra un año de gastos. La lógica nos dice que entonces tardaría 25 años para acumular su portafolio, ignorando los rendimientos.

Si alguien fuera demasiado frugal y ahorrara 90% de sus ingresos (sí existen esas personas, aunque son muy pocas), entonces cada año ahorraría 9 años de gastos, por lo que en sólo 3 años conseguiría su libertad financiera.

Para que lo puedas ver más claro, te presento tres tablas con el porcentaje de ahorro y los años que tardan en acumular independencia financiera. Cada tabla asume un rendimiento anual diferente en tus inversiones.

Años para acumular portafolio de independencia financiera con rendimiento de 10% anual
Años para acumular portafolio de independencia financiera con rendimiento de 8% anual
Años para acumular portafolio de independencia financiera con rendimiento de 6% anual

Quiero que observes las tablas detenidamente. Hay varias cosas importantes que podemos concluir con este ejercicio:

  • Con porcentajes de ahorro bajo, el tiempo para acumular el capital necesario es mayor a la vida económica de la persona promedio.
  • Si no puedes ahorrar un porcentaje alto, entonces necesitas correr riesgo en tus inversiones, porque con bajo riesgo nunca podrías llegar al capital necesario.
  • Con porcentajes de ahorro muy alto el rendimiento que tengas hace muy poca diferencia en los años que tardas.
  • Entre más joven empieces más fácil es. Alguien que empieza a invertir 30% de su ingreso desde los 25 años alcanzaría la independencia financiera para sus 40s. Pero si empiezas a las 45, entonces más que buscar independencia financiera esto se convierte en un problema de retiro.
  • Los rendimientos que obtengas no los controlas, pero sí controlas cuánto ahorras. Tu porcentaje de ahorro es lo más importante.

Y entonces muchos me van a decir…

Mario, no te creo nada porque si yo compro algunas propiedades y las rento entonces puedo obtener el ingreso que necesito con inversión más baja.

Tienen razón. Casi.

Recuerda que los números de arriba consideran un portafolio que dé un ingreso constante en términos reales y nunca se acabe. Pero el portafolio de bienes raíces no cumple con esto. Mira…

Supongamos que compras 5 propiedades y todas se rentan en lo mismo. Cada una entonces contribuye 20% de tu ingreso. Y en este caso todo el ingreso es gasto, porque estamos hablando de libertad financiera, entonces no vamos a trabajar ni a tener otra fuente de ingresos.

Un mes se sale una persona que te renta. ¿Qué pasa? Se te fue el 20% de tu ingreso y vas a estar en una situación difícil.

Así que para igualar las condiciones del portafolio anterior necesitarías más propiedades, o sea un portafolio más grande. Si tuvieras una más entonces tendrías 20% de ingreso adicional cada mes. Y si no lo gastas tendrías que invertirlo, que es la parte que te da un margen para siempre tener tu ingreso constante sin importar la situación económica. Si hiciéramos los números, es probable que tu portafolio de inmuebles tuviera que valer entre 20 y 25 veces tus gastos anuales.

Cómo ganar dinero extra

Dado que el número clave para la libertad financiera es nuestro porcentaje de ahorro, un camino para incrementarlo es ganando más. Aquí tienes unas cuantas ideas para ganar dinero extra:

Obtener un incremento de sueldo

Si eres un empleado entonces la manera más sencilla para ganar más es mediante un incremento de sueldo. La mayoría de las personas obtienen incrementos cercanos a la inflación porque nunca se atreven a negociar.

Este año puedes atreverte y pedir un incremento mayor. Pero no puedes simplemente pedirlo porque sí, tienes que demostrar que has aportado mucho al negocio.

Entonces empieza por ahí. Pregúntate qué te puede distinguir en tu puesto y qué es lo más importante para el negocio. No sólo pienses en las prioridades de tu jefe, sino hasta arriba. ¿Cómo podrías marcar una diferencia? Si generas valor adicional entonces puedes pedir valor adicional.

Ofrecer servicios independientes

Si tienes habilidades valiosas en le mercado entonces puedes trabajar en tu tiempo libre de manera independiente. Por ejemplo, si eres un contador entonces tal vez puedes dictaminar estados financieros. Si eres diseñador en una empresa, puedes buscar proyectos por fuera.

Lo importante de esta vía sería que el ingreso adicional lo utilices para invertir y no para elevar tu gasto mensual.

Negocios por internet

La tecnología nos ha dado nuevas oportunidades que casi cualquier persona puede aprovechar. Hay personas que están ganando dinero porque crean videos muy populares y les pagan por publicidad.

Otros crean una audiencia en un blog o redes sociales y recomienda productos. Cada vez que alguien compra con su recomendación reciben una comisión.

Incluso hay gente que crea cursos en video y los vende en plataformas como Udemy.

¿Cuál es tu talento especial? ¿Cómo puedes aprovecharlo en internet?

Cómo disminuir gastos

Entre tus ingresos y gastos tienes mucho mayor control sobre los gastos. Por eso vale la pena que explores reducirlos para incrementar tu porcentaje de ahorro.

Al intentar reducir gastos las personas suelen enfocarse en las cosas pequeñas: el starbucks diario, la ida al cine, el restaurante, etc.

Sin embargo, si quieres reducir tus gastos en grande, entonces tienes que pensar en grande. Los gastos más importante que tenemos son en vivienda, transporte y comida.

Además, son gastos estructurales que cambian tus demás gastos. Por ejemplo, si eligieras cambiarte de casa y mudarte a una más pequeña que esté cerca de tu trabajo entonces de pronto gastas menos en tu crédito hipotecario (o liberas dinero si ya la tenías pagada), tus servicios son más baratos, gastas menos en limpieza, menos gasolina porque estás más cerca, etc.

Uno de los determinantes más grandes para que alguien alcance libertad financiera es dónde vive. Si elige un lugar que puede pagar fácilmente, entonces todos los demás gastos seguramente también serán más accesibles.

La estrategia de los gastos hormiga

Por otra parte, si tu gasto discrecional es muy alto, entonces tal vez sí puedes juntar muchos gastos pequeños que junten grandes cantidades. Aquí te recomiendo que primero revises los gastos fijos, o sea los que pagas cada mes.

La cosa es buscar algunos gastos en los que puedas mantener tu calidad de vida mientras los reduces. Por ejemplo, si tienes un plan de celular en el que gastas $700 por mes y nunca te acercas a acabarte tus datos, ¿por qué no elegir un plan más barato? Te va a dar el mismo servicio.

O tal vez tienes 4 personas en tu familia que usan spotify y lo pagan por separado. ¿Qué tal si usas un plan familiar? Todos tienen música y pagan menos.

Para las cosas discrecionales puedes hacer lo mismo. Incluso hazte la pregunta… ¿gastar en esto realmente me da satisfacción? Tal vez el starbucks diario ni siquiera te da mucha felicidad.

Dónde invertir dinero

Finalmente, necesitamos ir invirtiendo todo lo que vayamos ahorrando. Si no, entonces la libertad financiera está fuera del alcance. Así que aquí van varias opciones:

Inversiones seguras

Las inversiones seguras suelen estar garantizadas por algún organismo público y tienen rendimientos más bajos. Si vas a invertir todo en esta categoría entonces necesitarás un porcentaje de ahorro muy alto (recuerda las tablas que vimos antes).

  • Certificados y bonos gubernamentales: son instrumentos de deuda emitidos por el gobierno. Puedes contratarlos mediante una cuenta de inversión con una casa de bolsa o de manera directa con servicios como Cetesdirecto en el caso de México.
  • Depósitos bancarios: son instrumentos de deuda emitidos por bancos a plazo fijo. Puedes acercarte a tu banco y preguntar por ellos. Son seguros porque son de bajo plazo y están garantizados por el gobierno federal en caso de incumplimiento por el banco.

Inversiones con riesgo

Las inversiones con riesgo suelen tener rendimientos más altos que las seguras en promedio. El riesgo está en que no sabes qué rendimiento vas a tener.

  • Acciones: cuando compras acciones te vuelves dueño de la compañía en la que inviertes y por tanto tienes derecho a dividendos cuando son declarados. A medida que las utilidades de la empresa crecen el valor de tu acción también sube. Puedes comprarlas con una cuenta de inversión en una casa de bolsa.
  • Bienes raíces: son bienes inmuebles que puedes rentar para obtener ingresos por renta. Usualmente el valor de un inmueble crece junto con su renta. Puedes adquirirlos de manera directa y tercerizar la administración, o bien puedes comprar fondos especializados en bienes raíces mediante tu cuenta en tu casa de bolsa.
  • Otros: puedes comprar otro tipo de bienes, pero yo no los clasificaría como inversiones. Por ejemplo, puedes comprar metales preciosos como el oro, y tal vez se aprecie en el futuro. Pero en sí el oro no produce nada, a diferencia de las acciones y las bienes raíces, entonces dependes completamente de cuánto quiere pagar alguien más por el bien. Históricamente este tipo de bienes ha tenido un rendimiento real negativo.

Conclusión sobre la libertad financiera

Conseguir libertad financiera es sencillo pero no fácil. Sólo tienes que acumular suficiente capital e invertirlo para obtener rendimientos que cubran tus gastos.

No es fácil porque necesitas abstenerte de gastar todo tu ingreso, y de preferencia en grandes cantidades.

La variable clave para obtener la libertad financiera es el porcentaje de ahorro que tengas. Tú decides si la incrementas con mayores ingresos, menores gastos o una combinación.

Y si llegas a ser de los pocos afortunados que tienen libertad financiera, vas a tener la opción de trabajar o no. Pero si te gusta trabajar, no te limites. El simple hecho de tener la opción te va a dar paz mental increíble.